Función Comunitaria
Cooperativa Masaya es una propuesta socio-educativa que busca abrir escenarios alternativos de formación, donde se trabajen modos armónicos de relacionarnos con el otro, a través del uso de herramientas del teatro, es por ello que actualmente en nuestra Función más importante (la Comunitaria), ofrecemos dos programas. Estos son:
A) Actuando sin Violencia
En Venezuela uno de los fenómenos que más lesiona nuestra convivencia armónica es la violen
cia, por ello hemos enfocado nuestros esfuerzos en el programa ACTUANDO SIN VIOLENCIA: una propuesta pedagógica centrada en la problemática de la violencia intrafamiliar en comunidades de bajos recursos.
Nuestro objetivo es la apertura de espacios, donde niños y niñas entre 4 y 12 años acompañados de sus familiares, vivencien modos de encuentros marcados por la integración, la tolerancia y el reconocimiento del otro.
En ACTUANDO SIN VIOLENCIA el niño y la niña, son directores, productores y actores de su propia historia.
Si deseas saber más sobre este programa escríbenos a info@masaya.org.ve
B) Con Las Armas No Se Juega:
“El número de homicidios por armas de fuego en Venezuela se situó en 16.094 durante 2009, 1.265 más que el año anterior y la cifra más alta registrada en el país durante los últimos 11 años, según las cifras de la dirección de estadística de la policía científica publicadas por el diario El Universal”
Agence France-Presse, Actualizado: 07/02/2010
Con esta nota de prensa recogida de la AFP, sobran las palabras para justificar la importancia de abrir espacios donde, con nuestros chamos, podamos conversar, analizar y drenar todo lo relacionado al tema de las armas y la violencia que se desborda cada vez más en nuestros barrios, caseríos y urbanizaciones. Es por ello, que como parte del programa Actuando Sin Violencia de Cooperativa Masaya R.L, ha surgido el programa Con Las Armas NO Se Juega, que busca cambiar la mayor cantidad de armas de juguete en manos de niños, niñas y adolescentes por juguetes no violentos. Todo esto como un símbolo de la importancia de sacar de las calles las miles de armas, y destruirlas públicamente, para buscar promover de esta forma, una cultura de paz y no violencia, en nuestras comunidades.
Objetivo general:
Promover en los niños, niñas y adolescentes la cultura de paz a través de la destrucción pública de las armas de juguete como símbolo de la violencia.
Objetivo específicos:
· Compartir un espacio de sana convivencia, a través del teatro.
· Trabajar los conceptos de violencia y paz.
· Promover el retiro de las armas de manos de nuestros niños, niñas y adolescentes.
· Destruir públicamente (con los niños, niñas y adolescentes) todas las armas recogidas.
· Entregar juguetes tradicionales, de sana convivencia. (perinolas, trompos, metras, garrufios, yoyos, pelotas de goma, entre otros)
Antecedentes:
Luego de varios meses de planificación este programa se logró ejecutar por primera vez, en diciembre de 2009, dentro de la comunidad de La Pedrera-Antimano (Caracas-Venezuela), en una alianza de Cooperativa Masaya R.L y la Fundación Escuela de Gerencia Comunitaria, donde con un grupo de jóvenes que se encuentra en proceso de formación como promotores de DDHH, logramos recoger un total de tres armas.
Asumiendo que el evento se desarrolló en una comunidad de muy bajos recursos, donde el poder adquisitivo no permite en muchos casos, la compra de juguetes, se consideró un total éxito, tanto la cantidad de armas recogidas, como la entrega de los participantes para decir ¡No a las armas!
Posteriormente en enero de 2010 en la comunidad de Santa Ana/El 70-Antimano, se realizó una segunda edición, con la recolección de la importante suma de 41 armas (38 pistolas, 3 metralletas y 1 granada). En ambos casos se les preguntó a los chamos luego de tener las armas recolectadas en la mesa ¿Qué hacemos con estas armas? ¿Qué quieren hacer? En ambos grupos respondieron en resumen lo mismo: ¡Destruyámoslas para botarlas!, de esa forma se procedió con la ayuda de todos, a destruirlas y colocar los restos en una bolsa para botar.
Como dato curioso, a diferencia del grupo de La Pedrera, que destruyó las armas pasando uno a uno ordenadamente, en el caso de Santa Ana/El 70 ocurrió algo bien particular. Al momento de pedir que uno a uno pasara y rompiera un arma, todos (más de 30 chamos) se abalanzaron hacia la mesa y comenzaron a destruirlas tirándolas al piso, pateándolas, lanzándolas, con el fin único de destruirlas por completo. Incluso se revisaban entre ellos, para asegurarse que ninguno se quedara con algún arma. Finalmente, y luego de toda esa descarga de energía, mostrando un claro y contundente: ¡estamos cansados de tantas armas!, se procedió a botar los restos.
Otro punto importante, es que más allá que los “combos” de juguetes entregados no tenían mayor valor económico (Menos de 30 Bsf c/u), bajaron de sus casas varios niños con armas totalmente nuevas (suponemos que de Niño Jesús) y las entregaron de igual forma, con la alegría de colaborar con una actividad de su comunidad.
Muy posiblemente la contundencia contra las armas mostrada por los niños, niñas y jóvenes de esta comunidad, se deba en gran medida, a que se habían producido recientemente hechos de violencia entre bandas de la zona, donde murieron al menos 3 personas, lo que llevó a la suspensión de esta actividad en su fecha pautada inicialmente (diciembre 2009).
Metodología:
La gran historia del programa Con Las Armas NO Se Juega, consta de un conjunto de tres (3) actos (sesiones de trabajo) con una duración estimada de tres (3) horas académicas cada uno, donde a través de la fusión de herramientas teatrales y técnicas grupales con objetivos pedagógicos definidos, contextualizados y flexibles, se buscan construir experiencias marcadas por una sana convivencia y mucha diversión.
Dichos actos se encuentran estructurados de la siguiente forma:
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ACTO |
TEMAS |
OBJETIVO |
DURACIÓN |
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I. Integrando al elenco. |
· Cultura de paz. · Teatro. · Violencia. · Juegos de sana convivencia. · Cohesión grupal.
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· Integrar y motivar a los niños, niñas y adolescentes que serán protagonistas del “cambalache”, teniendo como centro el tema: Cultura de paz.
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3 Horas |
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II. Pre-producción y producción. |
· Cultura de paz. · Teatro. · Trabajo en equipo. · Promoción de eventos.
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· Planificar y producir los medios de promoción a toda la comunidad. (panfletos, afiches, micros para radio comunitarias)
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3 Horas |
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III. Gran estreno. |
· Cultura de paz. · Teatro. · Cambalache · Cierre.
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· Ejecutar el cambalache de armas de juguete por juguetes* de sana convivencia.
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3 Horas |
Para la ejecución de estos tres actos se deben tener en cuenta los siguientes aspectos:
· Definir un grupo de niños, niñas y jóvenes no mayor a 30 participantes. (Por ejemplo, un salón de clases o un grupo formado dentro de una comunidad)
· Definir lugar bajo sombra para la realización de las sesiones. (donde entremos todos formando un círculo agarrados de mano)
· Comprar juguetes tradicionales para ser cambiados por las armas y para entregar a los participantes que organizaron la actividad.
· Comprar lo relacionado a hidratación y refrigerio para los tres actos.
* Se entregará un combo por cada arma que traigan. Y al final del acto III, un obsequio al grupo (a cada uno un combo o algo para el uso de todos, como un balón fútbol) por haber participado en la preparación y ejecución del programa: Con Las Armas NO Se Juega, durante los tres actos de esta gran historia.
Inversión:
· A convenir con la organización co-productora del programa.
Este monto incluye honorarios profesionales para tres facilitadores (1 por cada 10 participantes) y materiales base para la ejecución de técnicas grupales. No incluye hidratación, refrigerios, ni juguetes para cambalache.
Alcance y limitaciones:
Lo sencillo de este programa permite llegar a cualquier grupo, en cualquier lugar. Sólo es necesario saber con qué presupuesto se cuenta para la compra de los juguetes tradicionales, el tiempo y lugar disponible, para poder así, iniciar la preparación y ejecución de este particular cambalache, buscando siempre adaptarse a las necesidades de cada contexto. Por ello consideramos que la sencillez y flexibilidad de este proyecto, garantiza un alcance considerable en diferentes comunidades de nuestro país.
En relación a las limitantes nos encontramos principalmente con las siguientes: No encontrar líderes comunitarios e instituciones que apoyen actividades en pro de una cultura de paz en sus comunidades, no contar con la cantidad de juguetes suficientes por cada arma recibida, y finalmente, no hacer una promoción adecuada y con tiempo, de la actividad dentro de la comunidad a trabajar.
Es importante acotar, que más allá de la cantidad de armas que se puedan recoger (hecho simbólico) en cada edición de este programa, lo fundamental está en que nuestros niños, niñas y adolescentes puedan vivir momentos para aprender y disfrutar sin la presencia de la violencia. En un país donde cada vez en más común hechos de violencia en todos sus ámbitos, urge abrir escenarios donde el arte y la educación sean coprotagonistas de nuevas historias con mejores finales.
Para finalizar, nos gustaría compartir las palabras de un niño de 13 años que participó en la primera edición. Cuando se le preguntó cuál era su juego favorito, éste contestó: “jugar a las golpizas”. Al preguntarle que por qué le gustaba eso, si sabemos que la violencia es mala, respondió: “Es bueno porque me sirve para estar pilas para defenderme en la calle ¿y lo malo?, lo malo es cuando sale el chorrero de sangre (risas)”. Ese mismo niño fue el que nos regaló un argumento más para replicar este programa: “profe mamá dice que el que juega con las armas de juguete, luego juega con las de verdad”.
Si deseas invertir en esta importante Función para llevar esta programa a más comunidades, escríbenos a info@masaya.org.ve o llámanos al 0414-0325059.
